Decimo noveno día del Omer de la tercera semana :

 

Hoy sacrificaremos y nos purificaremos por si hemos incurrido en la mentira o en el falso testimonio.

 

 

El Señor y Padre del mundo y de Egipto, es el mismo adversario, como el mismo Creador lo califico en las escrituras.
Mentir, engañar, calumniar y dar falso testimonio, hábitos que abomina el Creador y que jamás ni por equivocación deben tener sus hijos.
Es tan fácil caer en estas faltas y afectar las vidas no solo de nosotros mismos, y de los demás, sino también la relación con nuestro Creador y ELOHIM, esto ultimo es por decirlo así la consecuencia mas dolorosa y vergonzosa que sufrimos por contrariar su voluntad.
Porque es tan grave la mentira y el falso testimonio?, porque siendo la esencia o naturaleza de nuestro ELOHIM la verdad y Él la puso en nosotros, (su Chispa, su Ruaj), el solo hecho de cometerlos, es como si despreciáramos o adrede quisiéramos que supiera que no tiene ni poder, ni soberanía sobre nosotros y que de verdad no nos importa su autoridad, ni sus mandamientos o sus deseos de que vivamos y seamos íntegros y puros.
El imperio de la mentira es algo en lo que no tenemos parte, somos hijos de la verdad y si estuvimos en esclavitud y en ella faltamos a la verdad de alguna manera esta es la oportunidad de rectificar esa conducta y purificarnos totalmente.
Una de las muchas maneras en que faltamos a la verdad que el Creador puso en nuestro espíritu al poner su "Chispa" fue, participar como cómplices de la mentira de la doctrina y maliciosos errores en que esas doctrinas hicieron y hacen caer a millones de fieles.
Dimos falso testimonio, cuando decíamos que por esos nombres que no son los verdaderos se curaban los enfermos e invocábamos su protección y proveeduría.
Faltábamos a la verdad cuando hacíamos proselitismo y hacíamos que los hijos de ELOHIM (quizás inconscientemente) se hicieran participes de esas religiones o doctrinas de hombres con las promesas de lograr la Paz, el Amor, la Prosperidad, la Salud, la llenura de su espíritu y de ser sus hijos preferidos y santos.
Repetíamos convencidos de que era la verdad, mentiras terribles que desviaban el espíritu y lo sacaban del camino de la verdad verdadera.
Asegurar que la iglesia era la fuente de la salvación y que fuera de ella no hay salvación, que la misma iglesia era la novia, que existía la Trinidad y el bautismo y que los mandamientos eran los diez de las tablas y tantas cosas que contradicen su voluntad, pero que son un engaño del adversario, era por ese tiempo nuestra convicción y con ellas arrastramos al error a muchas personas.
Fuera de esas mentiras y falsos testimonios, es posible que también mintiéramos de alguna manera y eso es muy delicado y hace parte del pésimo testimonio que dimos en ese periodo. Por eso hoy Padre te pedimos que nos purifiques y nos perdones todas las faltas que cometimos contra la verdad y que transgredieron tus mandamientos, alabado seas Padre por esta oportunidad para hacerlo y así podernos elevar mas y acercarnos a tu altar y así ser dignos de tu amor y compasión, así sea.