Vigesimo cuarto día del Omer de la tercera semana :

 

Perder la razón o el juicio "el uso cabal de los sentidos y el dominio propio" no es licito para los hijos del Creador y/o su esposa.

 

Nada que haga perder la compostura ni los buenos modales y la claridad mental, que sea provocado por agentes externos o contaminantes, va de acuerdo con lo que El quiere que sea el

testimonio de aquellas criaturas en que El ha puesto su grandeza y su majestad. La chispa que de El contenemos hay que respetarla y enaltecerla en ves de pisotearla o rebajarla por ninguna circunstancia.

Dice la Parasha Noaj que Satán le propuso a este que fueran socios en el cultivo de la uva y regó se cultivo con sangre de cordero primero, por que el primer trago hace dócil al hombre, luego con sangre de mico, por eso el segundo trago, lo vuelve gracioso, regó luego con sangre de León y el hombre con el tercer trago se siente el rey de la selva con su belleza y fuerza extraordinarias, por último la regó con sangre de cerdo y el hombre pierde el control y se revuelca en su propio vomito

y su propia porquería.

El hombre deja de ser lo que el Creador hizo y se pierde en la oscuridad de la embriaguez y del descontrol de las drogas alucinógenas o psicotropicas, y se coloca en posición muy baja

espiritualmente, perdiendo su destino eterno y la Bendición de la elección de ser conjuntamente con El, los herederos de su creación y sus gobernantes.

Padre nuestro y ELOHIM de la creación, perdona nuestra debilidad y falta de dominio propio, cuando en ves de saborear el vino que nos produce la vid y la tierra con todo el gozo y la mesura de ser quienes lo controlamos, nos dejamos vencer por sus poderes y perdemos nuestra dignidad y respeto y damos mal testimonio ante el mundo y ante ti, no nos juzgues por favor y permítenos rectificar nuestras vidas y purificarnos para ti, AMEN.