Vigesimo octavo día del Omer de la tercera semana :

 

Tomar lo ajeno, robar, hurtar, secuestrar.

 

Ese es el sacrificio del día 28 de la cuarta semana de la cuenta del Omer, luego de la salida de la esclavitud de Egipto o del mundo o de las doctrinas de hombres.

Fuera de estar entre las Diez Palabras o Ketuvah, esta prohibición esta en varios textos de las escritura que reiteran el disgusto que causa al Creador las transgresiones a estas prohibiciones, y que lo irritan hasta el punto que esa fue la gota que derramo su ira y que provoco el diluvio universal.

Cuenta la tradición que el Creador venia dando espera y buscando la rectificación de las conductas licenciosas y escandalosas de los habitantes de la tierra y que además les dio la posibilidad de arrepentirse durante los 120 años que duro la construcción del arca, plazo que no aprovecharon y empeoraron mas la situación cuando incrementaron el robo, el hurto y el secuestro, lo cual ya no tolero mas haciendo que se desarrollara el castigo y borro a todos los seres vivos de sobre la tierra.

Con esto vemos lo tremendamente irritante y molesto que le representan estos delitos.

Robar, es apropiarse de lo que no es nuestro de lo ajeno con violencia, hurto es lo mismo pero sin el uso de la violencia y el secuestro es privar de la libertad a un ser humano y mas grave aun a un prójimo.

Algunos pueden decir que no han robado o Hurtado, pero el concepto es mucho mas amplio y de eso no somos muy consientes, veamos: le quitamos el tiempo a nuestros amigos cuando trabajan o estudian con charlas insulsas o sin sentido ni aporte alguno, los distraemos cuando están produciendo o les robamos la paz con comentarios o acciones molestas, les provocamos roces, disgustos, y alteraciones de su tranquilidad sin necesidad.

También se roban las ideas, los méritos, los honores, los esfuerzos, el descanso, la seguridad, la libertad de expresión o de pensamiento y la alegría.

La forma mas común de robo o de hurto es el que va asociado con la Lashon hará (hablar mal de alguien o rumorar) y es la que se concreta cuando quitamos la honra o el buen nombre, la fama o la reputación.

Engañamos a la gente y le robamos sus ilusiones y sueños, su esperanza y en algunos casos hasta la fe y la confianza.

Tantas formas de robo que se ha inventado el hombre necio, ignorante del respeto y amor por su prójimo y temor divino.

Padre, perdona que faltemos tan frecuentemente y en estos temas que deberíamos cuidar y observar con mas amor y dedicación.

Limpia y purificarnos, por favor, no tengas en cuenta mas nuestra torpeza y falta de temor a ti y del respeto mínimo a nuestros semejantes y sus propiedades o pertenencias, muy agradecido, mi señor y Salvador, así sea.