Cuadragésimo primer día del Omer de la sexta semana :

 

Prohibición de la glotonería y la embriagues que tenemos que acatar luego de la liberación de la esclavitud de la inmersión o asimilación entre las naciones (las religiones o doctrinas de hombres).

 

Estos excesos que degradan la condición de hijos de ELOHIM y portadores de la chispa divina, que los ponen en la Inmensa mayoría de las personas por debajo de la condición de animales que siendo irracionales, no son capaces de controlarse y comportarse mejor que los que se embrutecen y embotan hasta perder la razón.

Hay un patrón de comportamiento fácil de seguir en aquellos que pierden su propio dominio sistemáticamente, renunciando a la majestad de su papel de señor y administrador de la creación

y en posición de Población apartada, su esposa digna, limpia, llena de su gracia y depositaria de su TORAH, ese patrón es la incapacidad de reconocer esa dignidad por el "desconocimiento" y la no vivencia de la voluntad divina del Creador consignada concretamente y claramente en los cinco libros de Mosheh, la TORAH.

¿El que no tiene autocontrol, dominio propio, como puede pretender manejar su hogar, su trabajo, opinar sobre el manejo de su ciudad, departamento o su nación ?

El propio Creador que todo lo sabe, lo advierte y entonces para prevenirlo y facilitar su comportamiento conforme a la grandeza de su destino espiritual que el Amo del universo, Creador y Salvador, Esposo, y Rey de la creación le dio como su mas grande y hermosa creación, por eso PROHIBE esos excesos que lo desvían de ese sublime propósito.

La obediencia a sus mandamientos y a su voluntad es contraria al descontrol y los excesos que derivan en la degradación máxima de la "estima" y el envilecimiento de su condición de

instrumento poderoso de sus destinos divinos con un comportamiento indigno que es la glotonería y la embriagues.

El Creador estimula el buen comer y consumo moderado de vino, todas las fiestas suyas contienen tanto una buena cena como un poco de vino, la comida como un reconocimiento de que El es quien suple con abundancia el sustento que da testimonio de su respaldo y el vino como un elemento que representa el gozo y la alegría y el fruto del trabajo.

La historia de la alianza del adversario con la fabricación del licor o del vino, que dice que la vid fue primero regada con sangre de cordero y la primera copa produce paz y tranquilidad, luego fue regada con sangre de un pavo y produce el efecto de creerse bonito, hermoso en quien la consume, la tercera ves fue regada con sangre de León y la persona cree que es el rey y que todo  lo puede, luego fue regada con sangre de micos y el hombre se vuelve gracioso y hace monerías ridículas y por fin la riega con sangre de cerdo y el hombre se degrada y se revuelca en su propio vomito, nos muestra que el exceso de licor no de vino degenera en la peor condición en que el

hombre puede incurrir.

Fuera de esto el mismo Creador juzgara a los borrachos, por que la embriaguez también es el origen de muchos males que son una abierta contradicción a su suprema voluntad.

Padre podríamos quedarnos aquí describiendo un sin numero de situaciones que nos muestran lo odioso de estos excesos para ti, pero solo queremos decirte que lamentamos que nuestra falta de dominio propio muestre con tanta claridad que no hemos sido capaces de buscarte con todo nuestro corazón y con todas nuestras fuerzas y que hayamos sido inferiores al papel que nos diste por tu gracia e inmensa misericordia de ser mayordomos o administradores de la creación, incluyéndonos a nosotros mismos, que pena Padre haberte faltado en tan importante materia, por favor perdónanos y ayúdanos a tener templanza y dominio propio y a disfrutar de los bienes y frutos de la creación con la mesura y altura que requiere ser tus hijos escogidos y contener parte de tu divinidad. Gracias Padre, AMEN