Cuadragésimo tercer día del Omer de la séptima semana :

 

Es necesario sacrificar la actitud que hemos tenido de ir tras los deseos del corazón y los placeres del mundo.

 

Cuando hablamos de los deseos del corazón nos referimos a esos que no son conforme a la voluntad del Creador y que nos apartan de la comunión intima con Él.

Aunque ya hemos hablado de algunos de ellos individualmente es importante que revisemos aquellos que producen dureza, necedad y poca o ninguna bendición, tales como: Razonar todo lo que nos ordena el Creador y un deseo de comprender para poder obedecer; Someter todo lo que El nos ordena al examen de las religiones y/o las doctrinas de los hombres como si ellas fueran mas importantes que lo dicho en las escrituras o en la revelación; Asumir que somos "no tan malos" porque no hemos matado a alguien o no hemos robado o no le hemos quitado la mujer a nuestros hermanos etc…; Creer que tenemos el derecho de juzgar a la justicia y a las autoridades que Él ha puesto sobre nosotros; Cometer o emprender ciertas acciones por que tenemos poder o dinero; Creer que el conocimiento religioso que tenemos es suficiente para andar por los caminos del Creador y que la escritura es solo para los religiosos o los místicos; Bloquear a que nadie se meta en nuestras creencias porque eso es privado y las cosas son como nosotros las vemos y creemos y que están bien; Asumir que nuestras acciones "buenas" son suficientes así no estén dentro de lo prescrito por el Creador para ganarnos sus bendiciones y gracia; Querer que nuestros hijos sigan nuestros pasos y estén en el lugar que ahora estamos luego de superar todos los problemas y obstáculos que la vida nos presento, pero sin que los vivan ellos y los experimenten en carne propia. etc…

Tantos deseos de nuestro corazón que son producto también de la influencia del alejamiento a veces de la fuente de agua viva, de Sabiduría y de conocimiento que nos brinda el Creador con su TORAH y su Espíritu de santidad.

Además de sacrificar hoy la comodidad, el placer de tenerlo todo y no compartir con los que lo necesitan, especialmente de nuestra familia, de nuestro Pueblo.

Tenerlo todo no implica solo los bienes materiales, el dinero, el poder o las cosas que nos dan posición social etc., también se refiere a la verdad, a las bendiciones y a la paz, a su Palabra y sus secretos y voluntad, sus tiempos, y su gozo.

Somos los mas ricos de la creación y sin embargo parecemos mendigos, o, avaros y egoístas, como si lo que nos dieron no alcanzara para nuestros amigos, familiares y conocidos, se lo

negamos a los que mas queremos y a los que nos han hecho bien y nos honran con su amistad, pero también a los que nosotros creemos que lo necesitan y a los que nos han hecho mal. Él mismo lo dice en las escrituras, no es mucha bendición amar y compartir nuestros bienes espirituales con los que nos aman, es mas mérito con aquellos que no lo hacen y que por el contrario nos quieren hacer daño o nos persiguen o nos desprecian, los que nos envidian o los que nos juzgan sin razón y sin piedad.

Nuestros deseos de venganza no solo son manifestaciones de justicia por mano propia, sino también de ocultar o no compartir nuestro bienestar y nuestras bendiciones o conocimientos

espirituales que dan Paz y Gozo.

Los deseos malsanos no necesariamente son turbios y oscuros, también pueden estar ocultos en falsas modestias y temores de ser ridiculizados o despreciados, son lobos vestidos de ovejas que nos hacen igual daño o mas que si actuaran como lo que son en realidad.

Padre, ayúdanos a ser cada ves mas exigentes con nosotros mismos y que nuestros deseos y nuestras acciones sean consecuentes con lo expresado en tu voluntad y que esta escrito en nuestros corazones puros y limpios y en nuestras mentes sujetas a tu mente y a tus propósitos y voluntad, a no ser egoístas y a transmitir lo bueno y a corregir lo malo, elevándonos cada día mas, hasta llegar a tus pies con humildad y obediencia y amor desinteresado, así sea.

 

BARÚJ ATÁ יהוה, ELOHÉINU MÉLEJ HAOLÁM, ASHÉR KIDSHÁNU BEMITZVOTÁV, VETZIVÁNU AL SEFIRÁT HAÓMER.

 

Bendito eres Tú, יהוה nuestro Elohim, Rey del universo, que nos ha santificado con Sus mandamientos, y nos ha ordenado lo concerniente a la cuenta del Omer.    

 

Hoy es el día 43 de la cuenta del Omer, o sea primer día de la séptima semana, faltando 06 días para Shavuot.