Cuadragésimo quinto día del Omer de la séptima semana :

 

Debemos sacrificar y purificar en nuestras vidas el hecho de no reconocer que nuestro Elohim יהוה YAHWEH, es una Ejad (uno solo y no tres personas distintas y un solo D- os)

 

Como nos hicieron creer en las religiones de hombres o naciones, donde estuvimos antes de escuchar su voz que nos llamo y nos hizo salir de ellas para venir de regreso a su verdad y a su camino, las sendas antiguas de la TORAH.

El concepto de la Trinidad, que nos inculcaron, que tiene origen en la fundación de la Iglesia por el Emperador Constantino, en el siglo tercero de la E.C (era común o error común), y que involucra sus tres divinidades (Mitra o el Sol, el Padre; Tamus, el hijo; y Semiramis, la mujer con el niño, que Constantino dijo que era su espíritu santo).

Este concepto Trinitario, hizo que también cambiara el día 7, séptimo de la semana como el día de Shabat o de reposo de nuestro Creador, por el día primero de la semana o día de mitra o el sol su D-os como el día sagrado para esas religiones.

La principal oración y declaración de Emuna (fidelidad o fe Obediente) que Elohim puso en sus escrituras y que los hijos de Él, pronuncian tres veces en el día, es precisamente:

“Escucha Israel: יהוה YAHWEH, es nuestro Elohim (D-os), יהוה YAHWEH, UNO es, amaras a יהוה YAHWEH, tu Elohim, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todos tus recursos, y estas

palabras que yo te ordeno hoy estarán sobre tu corazón, las enseñaras con profundidad a tus hijos y hablaras de ellas cuando estés sentado en tu casa, mientras andes en el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes, átalas como una señal sobre tu brazo y como insignia entre tu ojos, escríbelas en las jambas de tu casa y sobre tus portales", Como vemos este hecho, esta realidad de que nuestro Elohim יהוה YAHWEH, es uno solo y no tres o varios, es un Mandamiento, una orden, que contiene además un ritual de reconocimiento y transmisión a nuestros hijos y de confesión publica.

Para nosotros los que conocemos al Mashiah YAHSHUAH y creemos que es el mismo Elohim hecho carne para cumplir el propósito de manifestarse a los hombres y desarrollar varias actividades o misiones y sobre todo para que fuera visible y tangible al hombre como Elohim, ya que las escrituras dicen que יהוה YAHWEH, es un espíritu sin figura corporal y que nadie que lo vea puede conservar la vida, El resolvió materializarse para que el hombre su criatura mas importante y perfecta (que fue hechora imagen y semejanza corporal y espiritual del Mashiah) lo pudiera ver y tuviera una imagen de Él, que como espíritu no podía tener (toda la explicación, es imposible ponerla aquí en tan breve espacio y no es el objeto de este sacrificio y ya lo hemos explicado en otros documentos y seguiremos haciéndolo y ampliandolo mas adelante), pero en todo caso no es otra persona, es la Ejad del Elohim.

 Veamos un ejemplo que explica esta situación: Pedro es hijo de Marta y Juan, pero es el esposo de Silvia y también es el Padre de rosa y tim y es el abuelo de carlos, Tulio, Sarah y Fernando, en cada caso actúa de una manera propia a la condición o papel que le corresponde desempeñar, pero no es otra persona cada vez, es la misma persona desempeñando varios papeles.

Eso mismo es nuestro Elohim, יהוה YAHWEH, es el Creador, es YAHSHUAH cuando se hizo carne para venir a la tierra y redimirnos y tiene un espíritu de santidad y ese espíritu se llama Ruaj Ha Kodesh, tres funciones y misiones, papeles distintos pero es la misma persona, es uno, la Ejad.

Se que por temor a la idolatría, algunos dudan que YAHSHUAH sea el mismo Elohim, pero la evidencia de sus actos y de sus poderes, de su Misión, del ascenso ante el propio Elohim, del desarrollo de las profecías, y por el papel especial que nos muestra la revelación, que es una característica de la comunión intima con el Creador y lo que esa revelación se esta manifestando o corriendo el velo sobre su verdad, cada vez mas concretamente, sobre todo a los de su pueblo, esa situación espiritual, que obra indistintamente pero sobrenaturalmente en los tiempos postreros y que es una de las señales que tendrán sus hijos, ya se esta dando.

Por eso debemos sacar de nuestra creencia el hecho que contraviene la esencia y la voluntad divina de la Trinidad y reconocer en nuestro espíritu, esa Ejad que es de nuestra naturaleza divina por contener esa chispa o aliento espiritual que le pertenece a Él y que habita en nosotros y nos hace tan especiales y únicos en la creación.

Padre perdónanos por haber sido parte de esa doctrina Idolatra del desconocimiento de tu unicidad, de tu Ejad, pero ahora que conocemos lo que tu eres y como te manifiestas y cuales son

tus propósitos, te pedimos nos permitas rectificar y reconocer que estábamos equivocados y que lo lamentamos mucho, por favor ayúdanos a honrar esta verdad que esta en tus escrituras y que esta escrita en nuestros corazones y en nuestras mentes, así sea.